Un estudio elaborado por el Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad revela un dato alarmante: dos de cada tres pymes españolas continúan utilizando sistemas ERP que han quedado técnicamente obsoletos. Hablamos de software que en muchos casos tiene más de diez años, que ya no recibe actualizaciones de seguridad por parte del fabricante y que opera sobre infraestructuras que no están preparadas para los desafíos actuales de ciberseguridad y escalabilidad.
Los riesgos de mantener estos sistemas legacy van mucho más allá de la ineficiencia operativa. La falta de parches de seguridad convierte a estas empresas en objetivos fáciles para ciberataques de ransomware, que en 2025 afectaron a más de 3.000 pymes españolas con un coste medio por incidente superior a los 50.000 euros. Además, la imposibilidad de integrar estos sistemas con herramientas modernas de analítica, e-commerce o CRM lastra la competitividad de las empresas que operan en mercados cada vez más digitalizados.
El estudio también cuantifica el coste de la inacción: las empresas que mantienen ERPs obsoletos dedican una media de 12 horas semanales a tareas manuales que podrían estar automatizadas, lo que se traduce en aproximadamente 30.000 euros anuales en costes de personal improductivo para una plantilla media de 20 empleados. A esto hay que sumar los errores humanos derivados de procesos manuales, que generan sobrecostes adicionales difíciles de cuantificar pero que cualquier directivo reconoce como un problema recurrente.
La migración a soluciones modernas como Microsoft Dynamics 365 Business Central, implementada bajo un modelo de nube híbrida, reduce los costes operativos una media del 35% según los datos recopilados entre las empresas que han completado el proceso. Esta reducción proviene de tres fuentes principales: la automatización de procesos manuales, la eliminación de costes de mantenimiento de infraestructura obsoleta y la mejora en la toma de decisiones gracias al acceso a datos en tiempo real.
El concepto de nube híbrida merece una mención especial. A diferencia de la migración completa a cloud público —que algunas empresas rechazan por motivos de soberanía de datos o dependencia de la conectividad—, el modelo híbrido permite mantener los datos más sensibles en servidores locales mientras se aprovechan las ventajas del cloud para backups, analítica avanzada y acceso remoto. Es la solución que mejor equilibra seguridad, control y flexibilidad, y la que recomendamos en IT SERVICES 360º para la mayoría de nuestros clientes.
El mensaje es claro: migrar un ERP no es un gasto, es una inversión con un retorno medible y un riesgo calculable. Posponer la decisión solo incrementa el coste y la complejidad de la migración futura, mientras se acumulan ineficiencias y vulnerabilidades que lastran la competitividad. Si tu empresa aún opera con un ERP de hace una década, el mejor momento para planificar la migración fue ayer; el segundo mejor momento es hoy.


