La Agencia Española de Protección de Datos ha publicado su nueva circular sobre el tratamiento de datos mediante sistemas de Inteligencia Artificial, estableciendo requisitos significativamente más estrictos para las empresas que procesan información sensible a través de servicios cloud de terceros. La norma, que entrará en vigor en septiembre de 2026, marca un antes y un después en la estrategia tecnológica de miles de organizaciones españolas.
El punto más controvertido de la nueva regulación es la obligatoriedad de realizar Evaluaciones de Impacto en Protección de Datos específicas para cada modelo de IA utilizado, incluyendo un análisis detallado de la jurisdicción bajo la cual operan los servidores donde se procesan los datos. Para muchas empresas que utilizan servicios cloud de proveedores estadounidenses, esto implica un nivel de complejidad administrativa y jurídica sin precedentes.
Las sanciones contempladas son proporcionales al volumen de negocio: hasta el 4% de la facturación anual global o 20 millones de euros, la cantidad que resulte mayor. Para una pyme con una facturación de 5 millones de euros, una sanción de 200.000 euros puede ser devastadora. El mensaje de la AEPD es claro: la protección de datos ya no es negociable ni delegable a un proveedor externo sin las debidas garantías.
En este contexto, el modelo de IA On-Premise —inteligencia artificial ejecutada en servidores físicamente ubicados en las instalaciones de la empresa— emerge como la alternativa más segura y compatible con la nueva normativa. Al mantener los datos dentro del perímetro corporativo, las empresas conservan el control total sobre su información y eliminan de raíz los riesgos asociados a transferencias internacionales de datos y accesos no autorizados por parte de terceros.
La IA privada no solo ofrece ventajas en términos de cumplimiento normativo. Desde el punto de vista operativo, elimina la latencia asociada a las comunicaciones con servidores remotos, garantiza la disponibilidad del servicio incluso ante caídas de internet y, a medio plazo, resulta más económica que las suscripciones recurrentes a servicios cloud de IA. En IT SERVICES 360º hemos calculado que una empresa media puede ahorrar entre un 40% y un 60% en costes de IA a tres años migrando a un modelo on-premise.
Nuestra recomendación para las empresas que actualmente utilizan o están considerando servicios de IA en la nube es que inicien cuanto antes un proceso de auditoría de cumplimiento. La implementación de una solución on-premise requiere planificación, pero el coste de no hacerlo —tanto en sanciones como en pérdida de confianza de los clientes— es infinitamente mayor. En IT SERVICES 360º ofrecemos auditorías gratuitas de adecuación a la nueva normativa para todas las empresas interesadas.


